Tu gato no sabe qué es una zona de subducción. Tu perro no puede empacar una mochila. Cuando ocurre un terremoto, los animales de tu casa dependen por completo de las decisiones que tomes antes de que empiece a temblar — y los desastres son justo cuando las familias se separan de sus mascotas con más facilidad. Unas horas de planificación marcan la diferencia entre evacuar con tus animales o buscarlos después.
Esta guía sigue el manual de Ready.gov de FEMA y la lista de seguridad sísmica del Servicio Geológico de EE. UU. (USGS): qué preparar antes de un sismo, qué hacer mientras se mueve la tierra y cómo mantener a tus animales a salvo en los días posteriores.
Empieza por el dato incómodo que FEMA repite cada Mes de la Preparación de Mascotas: muchos refugios públicos y hoteles no aceptan animales. Si evacuas a un refugio que rechaza mascotas, tomarás esa decisión bajo estrés — a menos que la hayas tomado con antelación.
Designa hoy un lugar seguro para tus mascotas: un amigo o familiar fuera de la zona de riesgo, un hotel que acepte animales en tu ruta de evacuación o una guardería de confianza. Escríbelo en el plan de emergencia familiar para que todos sepan a dónde van los animales.
Luego, crea un sistema de apoyo mutuo. Acuerda con un vecino, amigo o familiar que pueda atender o evacuar a tus mascotas si no estás en casa cuando ocurra el sismo — los terremotos no respetan horarios.
Ponle microchip a tus mascotas y mantén el registro actualizado: FEMA insiste en actualizar tu dirección y teléfono, además de registrar un contacto de emergencia fuera de tu zona. Un chip solo funciona si la base de datos sabe dónde vives.
Combínalo con un collar visible y una placa de identificación en cada animal, incluidos los gatos que viven solo en interiores. Los gatos de interior suelen ser los más difíciles de atrapar e identificar cuando una evacuación desordena la casa — y son los que más probabilidad tienen de escabullirse por una puerta dañada hacia una calle desconocida y caótica.
Guarda copias del registro, las vacunas y los datos médicos en un contenedor impermeable — y también en formato digital. Después de un desastre, es posible que debas dejar a tus mascotas en una guardería o con cuidadores temporales, y lo primero que pedirán serán los documentos.
FEMA recomienda un kit adaptado a las necesidades de tus animales. Prepáralo junto al kit familiar, en un contenedor impermeable fácil de transportar:
Agáchate, cúbrete y sujétate — a ti primero. No puedes ayudar a tus animales si estás herido, e intentar sujetar a una mascota en pánico bajo objetos que caen es una forma común de lastimarse. No pongas tu seguridad en riesgo para contener a un animal aterrorizado.
Conoce los escondites de tus animales. Los gatos corren a sus refugios habituales con la primera sacudida; los perros pueden intentar huir o ladrar a las paredes. No hay forma fiable de guiarlos a mitad del sismo — lo que cuenta es el plan que hiciste antes.
Cuando pare el temblor, mantén las puertas cerradas. La casa que tu mascota conocía puede tener ahora nuevas rutas de escape: ventanas rotas, puertas desplazadas, una reja que ya no cierra. Asegura a los animales antes de abrir nada hacia el exterior.
La lista de seguridad de FEMA lo dice claro: designa un área de refugio para tu mascota, reúne los suministros y confirma la identificación y los registros veterinarios al día. En las primeras horas tras un sismo, confinar es proteger: mantén a los animales con correa o en su transportadora hasta que la zona sea segura. Los vidrios rotos, los escombros y las estructuras dañadas son peligros que tus mascotas no pueden evaluar.
Espera conductas de miedo. Incluso los animales más dóciles pueden morder o arañar cuando están aterrorizados; dales espacio y acércate despacio. Vigila problemas de salud relacionados con el estrés en los días siguientes — pérdida de apetito, esconderse o molestias digestivas — y llama al veterinario si persisten.
Si tuviste que mudarte, actualiza de inmediato el registro del microchip y tu información de contacto. Es uno de los puntos donde los registros quedan desactualizados durante meses con más frecuencia.
Actúa rápido y amplía la búsqueda: contacta refugios locales, control animal y clínicas veterinarias; recorre a pie los alrededores de tu casa; y publica la foto contigo y tu mascota en todas partes. Un microchip con el registro al día es la mejor herramienta para recuperar a un animal: marca la diferencia entre una mascota encontrada y un animal perdido.
Lee también el kit de preparación de 72 horas, qué hacer antes de un terremoto, durante y después.